Encontramos jefe francesa Patricia Richer para que nos hable de Costa Rica, para que nos entregue su testimonio de expatriada.

Holá Patricia!  ¿Porqué el Costa Rica ?

Por la amabilidad y la generosidad de los costarricenses, su curiosidad y su entusiasmo por la cultura Francesa!

Lo más difícil fue el sentido del “Pura Vida”: Tiene que aprender a vivir al ritmo del país sin critica ni juicio. Cada país tiene su propia cultura y se debe aceptar para vivir en toda plenitud. El error a no cometer es la comparación con su propio país de origen. De este hecho, la adaptación se hace más fácilmente y rápidamente. He ido la suerte de encontrar unos costarricenses formidables que me ha ayudado a travesar este periodo difícil y que ahora son verdaderos amigos.

Como expatriada desde 8 años , he logrado a afirmarme en la capital por muchos esfuerzos y tiempo afín de hacer reconocer la cocina Francesa en Costa Rica.

Eso fue mi motivación principal. Porque durante muchos años, ella fui reputada como una cocina onerosa.  Con mi primer negocio, he querido hacer valor la cocina francesa en democratizándola. La idea  “comer francés, a un precio muy asequible”.  He empezado a finalizar contratos con tour operador, agencia de viaje. Poco a poco, he sido solicitada para eventos privados diplomáticos y sobre todo el boca a boca funciona mucho. 

Así, poco a poco, a lo largo de los años he logrado a crear mi empresa que dirige con pasión, mismo si cocinar con productos locales quedan siempre un reto. Re encontrar nos sabores de platos Franceses es la verdadera dificultad, la cocina es siempre revisitada, de aquí la importancia de seleccionar  los mejores ingredientes.

La expatriación está una etapa difícil porque generalmente, está lejos de su familia y sus amigos. Mi región del sur de Francia me falta a ciertos momentos del año, pero la alegría que me procura mi empresa me da la impresión de traer mi saber y mi pasión a este lindo pequeño país.

El entusiasmo de los costarricenses y los cumplidos que reciben cada día en mi restaurante me calienta el corazón.