Más como ellas…

Últimamente presto más atención a todo lo que me rodea y con quienes paso mis días. Este año que acaba de finalizar, me mostro la realidad de muchas grandes mujeres, que tengo el honor de conocer y comprendí que quiero ser más como ellas, más real. Ellas son fuertes, especiales, maravillosas, guerreras, amantes de la vida; imperfectamente perfectas, GENUINAS. Quiero ser más como ellas. Cada vez que convivo con estas bellas mujeres, aprendo que la autenticidad de la vida debe ser simple, como alguna situación desafortunada puede convertirse en un área de oportunidad; obtener control, entereza, pasión y abrir un nuevo camino.

Admiro cada detalle de sus días; las pruebas que la vida les ha presentado y como cada una sigue de pie. Me gusta tener ese ejemplo de vida, aquel que me hace ser mejor persona, querer ser bella y capaz, como ellas. En este tiempo que me regale para aprender más de las mujeres de mi vida, me he encontrado con la satisfacción, más que nada, que ninguna necesita fabricar una historia de vida para ser portadora de grandeza, que solo las máscaras que utilizan son  para seguir fuertes ante adversidades y sus sonrisas van más allá del alma. Sé que todas las mujeres tenemos muchas facetas, podemos ser desde las más dulces hasta las más incomprensibles, reinas del drama; creo que eso hace más emocionante la vida aunque muchos no lo comprendan, no les miento, créanme. Somos esa necesidad en carne y hueso; ese amor y locura que debes tener en tus días.

En los últimos dos meses del 2017, tuve un poco más de tiempo para mí, para seguir conociéndome, y fue ahí, donde por primera vez me convencí de querer ser tan real como aquella emprendedora que vive día y noche en su negocio, invirtiéndole su tiempo y su vida, ser tan elocuente como aquella maestra que brinda sus conocimientos para aquellos que son el futuro de nuestro país; querer ser como esa mujer que perdió una batalla pero gano la vida; ser como la enamorada que soldó los pedazos de su corazón roto y sigue apostando en el amor; ser como aquella mujer que solo voltea atrás para ver el camino que lleva recorrido.

No me alcanzaría una hoja para hablar de todas esas mujeres de mi vida, ni de cuanto me han enseñado; las de antaño, las que acaban de llegar, las que estuvieron de paso. Estoy completamente segura que quiero ser un más como cada una de ellas, porque sus días y sus vivencias son extraordinarios ejemplos de vida; de la vida real, esa que no se programa, para la cual no se ensaya. Admira a todas aquellas mujeres que aportan su esencia para mejorar tus días, aquellas que han hecho castillos con sus propias manos, aquellas que son reales.

Aprendí que quiero ser más real, más como ellas; AUNTENTICA!

photos credits : melani vasquez