Supervivencia, sensualidad, control, amor, expresión personal, conexión, silencio. Si bien conocemos los chakras como puntos estratégicos en nuestro cuerpo localizados a lo largo de canales por donde fluye la energía, nunca nadie los ha visto tal cual pero su poder de sanación es indiscutible.  

Los Chakras se remontan a los Upanishads (Aprox. 800 A.C) -Textos sánscritos cuyas ideas centrales tales como la realidad suprema, el alma y el ser,  jugaron un papel importante en la concepción de la base  espiritual del Hinduísmo.“Saber que eres el Atman (alma, ser)”, es su tema central.

El texto lista seis chakras: Ajna en la cabeza (entre las cejas), Vishuddhi (raíz del cuello), Anahata (corazón), Manipuraka (ombligo), Svadhishthana (cerca de genitales) y Muladhara (base de espina dorsal). Estos, indica el texto, son centros de Shakti: fuerza vital, energía espiritual y energía sutil.

¿Y de qué me sirve toda esta información? Al poder localizar nuestras emociones y deseos recorriendo nuestro cuerpo y conectándose a través de los chakras, traemos esa energía sutil o shakti directamente a nuestro servicio. Es decir, cada uno de los chakras da un lugar en nuestro cuerpo a emociones y necesidades básicas del ser humano que son utilizados para medir niveles de satisfacción o insatisfacción. 

Tal cual la Pirámide de Maslow o jerarquía de las necesidades humanas, los chakras nos ayudan a entender nuestras motivaciones y la importancia de tanto la forma en que satisfacemos esas necesidades, como de las necesidades en sí.

¿Cómo podemos conectarnos, balancear y beneficiarnos de la poderosa energía de los chakras? Tomando como base este modelo humanista de necesidades jerárquicas, los chakras nos hacen conscientes de cómo nos sentimos respecto a las necesidades esenciales de: supervivencia, sensualidad, control, amor, expresión personal, conexión y silencio, y todo lo que se deriva de cada una de ellas. Si entendemos, conectamos. Y partiendo de allí, se trabaja con diversos métodos el chakra afectado.  

Por ello decimos que los chakras pueden estar o no en balance, y es simplemente debido a una necesidad, motivación y/o emoción que se encuentra en desbalance afectando nuestra salud integral. Una vez identificada y reconocida esta necesidad, nos empoderamos a tomar acción concreta para volver a un estado de armonía y paz interior. Mantener los chakras en balance satisface el placer y evita el dolor. Sin embargo, balance es un punto intermedio, es no tener ni mucho ni poco.

Al reconocer, entender y aceptar la causa y raíz de nuestros problemas, enfermedades, lo que callamos, nuestra manera de comer y relacionarnos con el mundo y con nosotros mismos, nos alineamos con soluciones creativas y sostenibles que transforman nuestra vida.  

En mi programa de entrenamiento holístico, visualizamos y trabajamos las necesidades básicas, chakras, círculos de vida para ayudarte a ver la pantalla completa de tu situación actual y juntos creamos tu plano personal de acuerdo a lo que Tu necesitas.  Lo hermoso es que todo cambia y no importa donde estés hoy, siempre hay espacio para florecer.

 photos credit Ana Maria Chanis Young