A partir de los 30 años el cuerpo humano detiene la producción de factores de crecimiento comenzando a consumir en el tema que nos compete sustancias que son vitales para mantener una apariencia radiante, juvenil y saludable como lo son el Ácido Hialurónico y el Colágeno, comenzando nuestra piel a tornarse opaca y delgada. Para tener una idea sobre como proceder podríamos comparar nuestra cara con un jardín. El jardinero poda el césped, abona y repone la tierra, poda las plantas y las transplanta. 

 
De la misma manera lo mantiene hidratado, osea, mantiene un cuidado integral y periódico del mismo. Un error muy común de la población lo constituye el No ingerir la cantidad de agua suficiente ni usar protector solar, pero se queja de la resequedad cutánea y de las manchas. Para tener una apariencia radiante reflejada en el Cutis debemos hidratarlo por dentro y por fuera, tal y como cuidamos nuestra dentadura, así como protegerle de los dañinos causantes del Fotoenvejecimiento, los Rayos Ultravioleta, tanto del sol como de las lámparas comerciales, mediante el uso adecuado del protector solar ideal para cada individuo. 
 
 

Creada la conciencia sobre la importancia de estos cuidados básicos que constituyen un estilo de vida debemos confiar los cuidados profesionales a quién está entrenado para indicar desde lo untado, lo tomado hasta lo inyectado, que dependiendo el problema existente indicará con la frecuencia requerida cual jardinero, que tratamiento corregirá cada problema que se irá presentado, previniendo el deterioro progresivo y rápido de nuestra imagen. No se trata de ir a inyectarse, pues no hablamos de un antibiótico ni de un analgésico que puede ser administrado por una auxiliar de enfermería bajo supervisión médica, sino, de la persona que conoce el proceso cronológico del envejecimiento facial, de las sustancias aprobadas y descontinuadas, las creada para cada tipo de tejido y para cada plano de profundidad, pues para citar un ejemplo, la Toxina Botulínica se aplica dentro del músculo para las Arrugas dinámicas o de Expresión en entrecejo o región Frontoglabelar, patas de gallina, a la vez que podemos mejorar una sonrrisa Gingival, o enderezar una sonrisa triste al levantar las comisuras labiales o eliminar las bandas platismales en el cuello, existiendo 3 marcas comerciales, Botox, Dysport y Xeomin aprobados por la FDA, estos No aumentan el volumen de los tejidos. No son sustancias de relleno o dermalfillers, sino, que permiten reposicionar estructuras y eliminar arrugas dinámicas. 

 
Los mencionados rellenos faciales, constituyen un arma de doble filo cuando son clandestinos y prohibidos como es el caso de el PMMA o Metacrilato así como la Silicona Industrial o Biopolímeros, pues son anunciados como la Cirugía sin bisturie, blanco fácil para quienes buscan precio en algo tan delicado como lo que va a dejar aplicarse en la cara, creando deformidades, necrósis y embolizaciones vasculares y nerviosas al desconocer el temerario o desaprensivo inyector la microanatomia del área facial. Cuando deseamos reponer el volumen perdido y los compartimentos desplazados solo disponemos de la Hidroxiapatita de Cálcio para aplicarse sobre hueso, y del Ácido hialurónico el cual viene en diferentes densidades para usarse en diferentes planos de profundidad y por ende en diferente estructuras anatómicas, siendo este absorbido entre 6 y 24 meses después de su aplicación. 
Cuando hablamos de la epidermis, la cual es la capa más superficial de la piel contamos con los Láseres fraccionados calientes y fríos para lograr lo que se conoce como Resurfacing. La desventaja del Láser fraccionado versus el Microneedling o Dermapen en los climas tropicales lo es el calentamiento o efecto ablativo dérmico que requerirá de mayores cuidados posteriormente con un mayor tiempo de convalecencia. Cuando asociamos el Dermapen junto al Plasma Rico en Plaquetas, PRP o PRGF, logramos la sinergia perfecta para liberarnos de hiperpigmentaciones, marcas dejadas por el Acné, así como de arruguitas superficiales, sobre todo las que salen alrededor de la boca en los lábios, poros abiertos, ayudando en gran proporción a la eliminación de las desagradables Ojeras. La opción no quirúrgica para solucionar la indeseable papada lo es el Kybella, un inyectable aprobado por la FDA hace unos dos años, del cual podemos aplicar hasta tres sesiones con un intervalo de un mes entre una y otra. Cada unos de estos tratamientos actúan a diferentes niveles y se complementan cuando deseamos mejorar drásticamente nuestro jardín facial, el cual consta de tres tercios afectados a diferentes niveles de profundidad que solo el experto podrá determinar y tratar de la manera correcta en el lapso de tiempo adecuado entre una y otra sesión. Y no olvides que los cuidados del jardín facial son los mismos antes y después de cualquier procedimiento quirúrgico.

video Credit : Dr. Luis Lopez Tallaj