Que todo lo que te lleve a tomar decisiones en la vida, aunque unas no sean muy buenas y otras sean necesarias, sin duda que sean de crecimiento.

En ocasiones sentimos que no tenemos nada  bueno que compartir, sin embargo sepamos  que no somos las únicas que estamos pasando por situaciones desafortunadas. Es momento que compartamos lo bueno y lo difícil que ha sido todo el trayecto de nuestro aprendizaje. En estos últimos meses me he vuelto fiel creyente de que todo tiene una razón de ser, no ha sido nada sencillo y aunque suene trillado todo pasa; están sucedido cosas que me llevan a comprender, que todo lo que haga en mis días debe ser por mí, para mí y por mi bien.

‘’Cargar con las expectativas de los demás no está permitido, querer amar más a otros, que a ti misma, está prohibido; tienes que amarte tanto para poder compartirlo, tan puro y bonito para que sea auténtico y así, puedas ver desde adentro que tienes lo mejor para dar, porque eres libre’’. En estas breves líneas, resumo lo poco que he aprendido viviendo un sinfín de experiencias en las que en algún momento pensé, que no encontraría una sola razón para ser nuevamente feliz.

Me permití ser tan desdichada por aceptar la costumbre acompañada del miedo, me di el derecho de no quererme y me tome la libertad de dejarme olvidada. No quiero confundirte diciéndote que lo tengo todo resuelto, pero dentro de todo esto, me di cuenta que necesitaba ayuda, en realidad quería que alguien me ayudara, pues por primera vez en mi corta vida, me había dado cuenta que no podía hacerlo sola.

Me he aferrado a dejar de victimizarme, a aprender más de todo lo que me suceda, controlar mis emociones, abrir mi conciencia y aceptar lo que venga; paso a paso tengo que encontrar el valor de mi vida, esa que es especial, con mucho sentido y con logros que me han llevado a experimentar el amor, la felicidad y la tranquilidad.

Te comparto esto, porque ya no me da pena decir que no siempre estoy bien, que últimamente no la he pasado como yo quisiera, pero estoy trabajando en ello, para que todo lo bueno sea permanente, mi constancia sea fuerte y mi voluntad sea eterna. Jamás pienses que estas sola, no te de pena pedir ayuda, tienes permitido llorar y sentirte cansada, incluso, tienes todo el derecho de estar a solas, viviendo todo un proceso para lograr los objetivos que te propongas. Estoy segura que encontraremos la respuesta para muchas preguntas que nos hacemos últimamente, hallaremos la salida de muchos eventos desafortunado y nos toparemos con las mejores y más increíbles oportunidades que la vida nos tiene deparadas. Creyendo en nosotras, yendo siempre adelante, aferradas a nuestros ideales y con buena voluntad, mañana será mejor, así debe de ser.

 Con buena voluntad…

 

photo credit Melani Vasquez