“Lo mejor que he aprendido, es dejar de tratar de ser una madre perfecta, para convertirme entonces en una buena madre.”

               JILL CHURCHILL

Estoy segura de que todos los padres queremos la felicidad para nuestros  hijos.

Pero si nosotros mismos miráramos atrás, que tan felices eran nuestros padres? Y que tan felices somos nosotros hoy? Como podemos ensenar algo que no sabemos? Y que por generaciones, hemos aprendido de modelos que quizás  practican una felicidad basada en elementos externos  y temporales por lo cual en vez de ser felices, lo que apenas logramos son escasos y a veces caros momentos  de felicidad.

Entonces, surge la pregunta: y como enseno la felicidad? Como la puedo aprender para mí?

Lo primero seria encontrar una buena definición para esa tan deseada felicidad, no?

A veces la felicidad se confunde con alegría o con optimismo. Pero en realidad para estar felices, deben darse una suma de emociones,  como: gratitud, satisfacción, amor, agradecimiento, perdón, bondad, empatía,   fe y  confianza. Cuando estas emociones están presentes en la vida de un niño, se da una infancia dichosa y feliz.

Pero si el niño, en su entorno lo que en realidad ve y convive es con la depresión, la frustración, la ira, el hastió, la crítica, la intolerancia, será muy difícil lograrlo. Pero porque están nuestros hijos sometidos a esto y no a ese entorno cargado de felicidad que deseamos para ellos? Pues porque llegamos a casa muy cansados, estresados y frustrados de estar en la calle tratando de lograr la prosperidad para que nuestra familia sea feliz.  Entonces, algo está mal en la formula, no?

Aquí mis tips:

  • Quieres que tus hijos sean felices? Da el ejemplo tú. Y selo. Comprométete a sacar unas horas de la semana para hacer algo que disfrutes y gózalo. No hay nada que alegre más a un niño que ver a sus padres contentos.

  • Pídeles a tus hijos que se esfuercen, pero no les exijas la perfección. Tiene sentido hacer las cosas bien solo por evitar el castigo? Que un niño llega a mentir, sufrir o atormentarse por miedo a admitir que hizo algo por debajo de lo esperado? . el perfeccionismo produce al final un adulto severamente crítico consigo mismo, con los demás. Alguien que nunca encontrara que lo hizo bien, estoy segura que eso no es lo que quiere, cierto? Entonces cambiemos el método.

  • Enséñalos a ser agradecidos y a perdonar. El agradecimiento los mantiene con los pies sobre la tierra y evitas que crean que lo merecen todo. Y el perdón libera y les permite ir hacia un futuro sin cargar emocionales, que nosotros mismos como adultos, llevamos aun por muuuuchos años todavía.
  • Enséñales a ser emocionalmente inteligentes. Esta debería ser una asignatura en las escuelas, puesto que no importa el éxito en las notas, está demostrado estadísticamente como la carencia de inteligencia emocional te puede cerrar puertas a nivel profesional y personal.

  • Edúcalos en la autodisciplina. El sistema de castigo y recompensa, nos funciona pero termina volviéndose contra nosotros y dándoles un mal mensaje. Siendo firme y manteniendo tu autoridad ellos deben aprender a hacer lo correcto y ser responsables.

  • Vive el presente. Estamos esperando que algo ocurra para comenzar a ser felices, a sentirnos en paz, a sentir amor, bienestar…. Pero que paso si eso nunca ocurre? Nos negamos a vivir el hoy, en la medida de lo que hoy puedo disfrutar.
  • Y tú entorno, como está colaborando? En medio de que o de quienes están creciendo tus hijos? Y a que están expuestos? O que están aprendiendo? A que están jugando? Está bien dejarlos jugar tanto tiempo en el videojuego porque así puedo yo descansar? Qué precio tendré que pagar mañana por lo que no quiero ver hoy? Nuestros hijos no pueden hoy hacer lo que yo hacía cuando niña si yo no estoy para enseñárselo!  Y que maravillosa oportunidad me pierdo de con poca inversión, ser yo y ensenarlos a ser felices.