Aumento Mamario

Uno de los procedimientos más frecuentes dentro de la cirugía estética es el del aumento de las mamas mediante el uso de los implantes de silicona. No obstante, muchas mujeres temen someterse a este tipo de cirugía debido a desinformación, y a rumores en los que se les atribuye propiedades cancerígenas a dichos implantes. Dichos rumores quedaron en el aíre tras el fallo de la American Medical Association, de que no existen datos clínicos concluyentes que demuestren un aumento en la incidencia del cáncer de mama asociado con los implantes mamarios de silicona. Ahora bien, los chequeos a los que tiene que someterse una persona a la que se le haya practicado una intervención de este tipo son los mismos que tiene que cumplir una paciente que no se haya sometido a una cirugía mamaria. Toda mujer debe practicarse una mamografía cada año con la finalidad de detectar cualquier lesión de la mama, a partir de los 35 años de edad. Los implantes no deberán ser cambiados, a no ser que la paciente desee los senos mas grandes, o en el caso de que haya problemas.

Esta cirugía nos permite colocar las cicatrices en áreas estratégicas buscando que las mismas sean lo menos aparente posible, lo cual es muy conveniente en los primeros meses del postoperatorio. Algunos cirujanos plásticos, como nosotros, la colocamos en el polo inferior de la glándula, en el pliegue formado entre la mama y el tórax, la cual tendrá un tamaño de 4 cms. Este abordaje nos da la ventaja de poder levantar la fascia o aponeurosis de los músculos pectorales mayores (telita blanca que posee la carne que usted va a cocinar cuando la está limpiando para refrigerarla) y colocar los implantes en este plano, lo que le dará mayor protección, y evitara que las glándulas mamarias estén en contacto con los mismos. Otros, en el área de la areola, y hasta en la axila si son de solución salina. Desde los primeros días del postoperatorio podrá utilizarse un “escote bastante generoso”, ya que las cicatrices quedan bastante disimuladas. Con el pasar del tiempo, las cicatrices se van tornando menos visibles.

Es bueno resaltar que ciertas pacientes tienen tendencia a una cicatrización hipertrófica o queloideana. La tendencia a la misma podrá ser evaluada hasta cierto punto, durante la consulta inicial, cuando serán formuladas una serie de preguntas sobre su historia clínica, así como también un análisis de las características familiares, las cuales son de gran ayuda en el pronóstico de las cicatrices. Generalmente, las personas de tez clara no suelen tener esta complicación cicatricial: las personas de tez oscura tienen mayor predisposición al queloide o a la cicatriz hipertrófica, aunque esto no es una regla absoluta. Varios recursos clínicos y quirúrgicos nos permiten mejorar cicatrices poco estéticas en la época adecuada.

En todos los casos, en Pepitas And Co, para todos los temas médicos, sistemáticamente le recomendamos que pedir el consejo de uno o más médicos antes de intentar un nuevo tratamiento porque cada persona es un caso particular. ¡No hay regla, el ser humano no es una máquina!